
Ahora, su médico personal, el doctor Nick, ha reconocido que no fue un fallo cardíaco lo que mató a Presley, sino puro estreñimiento. Además, añade que se podría haber salvado con una 'simple' operación quirúrgica a la que Elvis se negó a someterse. Probaron curas alternativas, pero la enfermedad pudo con él antes de lo esperado.


